17 Nov 2017

Entrevista al Dr. Ricardo Fernández del Busto

¿Qué preguntas formulaste en tu cabeza para poder decidir estudiar una Ingeniería? Dr.Ricardo: pues es un poco complicada esa pregunta: a veces lo hace uno por reducción al absurdo; de plano,  cosas de administración no me gustan; de

¿Qué preguntas formulaste en tu cabeza para poder decidir estudiar una Ingeniería?

Dr.Ricardo: pues es un poco complicada esa pregunta: a veces lo hace uno por reducción al absurdo; de plano,  cosas de administración no me gustan; de humanidades, pues no soy muy bueno para eso y, viendo que yo tenía facilidad para la matemática y  la física, bueno,  dice uno:  ¿cuáles son las áreas afines a estas materias? Pues las Ingenierías o carreras de Ciencias. Yo, originalmente, quería estudiar Matemáticas, pero mi papá me convenció de que mejor me metiera a Ingeniería.

Empecé estudiando Ingeniería en la Ibero; ya en la Ibero, tenía la inquietud de estudiar Matemáticas y me metí a la UNAM. Pero, cuando terminé la carrera de Ingeniería, (iba yo exactamente a la mitad de la carrera de Matemáticas) la decisión tomó ahí un punto de quiebre: ¿qué hago? ¿Sigo con Matemáticas?  ¿O termino la tesis de Ingeniería?  Decidí  terminar la tesis, lo que me llevó bastante tiempo.

Después de graduarme de ingeniero me fui a Inglaterra a hacer la maestría en la Universidad de Manchester, en el área de Ingeniería y Control; ahí estuve un año y medio, más o menos de 1977 a 1978. Me quedé con la inquietud de seguir con el doctorado,  pero me tuve que regresar. Posteriormente retomé el doctorado hasta 1985, también en la Universidad de Manchester, en el área de Control, y lo terminé en 1989. Es cuando ingreso al Tecnológico de Monterrey.

Desde 1989 estoy como profesor del Tecnológico de Monterrey. Estoy por cumplir 25 años en el sistema; primero empecé en el Campus Cuernavaca, que antes se llamaba Campus Morelos.

En Cuernavaca estuve al frente de la división de Ingeniería y Arquitectura. Estuve desempeñando cargos administrativos de informática, del Centro de Atención a Alumnos; ahí fui director hasta el 2003. Me vine para el Tecnológico Campus Cd. de México como Director del Departamento de Ingeniería Eléctrica y Electrónica, que hoy se llama Mecatrónica.  En ese entonces teníamos dos departamentos: de Ingeniería Eléctrica y Electrónica, y otro de Mecánica, y en el 2007 se fusionaron. A mí me tocó hacer esa fusión: quedó un mega departamento, de muchísimos alumnos, muchas materias y profesores, bastante complicado en su administración. Al inicio de 2008 dejé el puesto de director de departamento, y desde entonces soy profesor.

Esa es más o menos mi historia: casi 25 años dando clases; nunca he dejado de enseñar. El área de mi predilección ha sido la Ingeniería de Control. Con todos los años que he dado las materias de Control, un día me pregunté:  ¿porqué debemos de usar libros extranjeros? Los libros extranjeros están hechos ad hoc para las materias de Estados Unidos (principalmente) y bueno, yo me dije: nosotros tenemos la capacidad de  hacerlo; entonces:  ¿por qué no lo hacemos nosotros?

Decidí hacer el libro de Análisis y Diseño de Sistemas de Control Digital porque los libros que actualmente se usan o se han venido usando desde hace quince años, yo creo, son libros muy fuera de época: muy difíciles de seguir, muy densos, la organización de los libros no es muy didáctica, y es una materia que les cuesta mucho trabajo a los alumnos.

Pensé que era una oportunidad hacer un libro mexicano sobre el tema, cubriendo las deficiencias que tenían los otros libros y haciendo una estructura, desde mi punto de vista, más lógica. Esto me llevó… no puedo decir un número de años, porque como uno empieza a recolectar material y refina la forma de dar clases… yo creo que podría decir que me llevó como 10 años hacerlo.

Otro punto que me llevó también a hacerlo es la cantidad de ayudas que se pueden desarrollar, para que el alumno entienda mejor los conceptos.

El libro contiene muchas ayudas de tipo computacional: las clásicas son Matlab y Simulink, pero hemos tenido una buena relación con National Instruments, por lo que tenemos la facilidad de usar LabVIEW; entonces, metí también muchísimos programas desarrollados en LabVIEW: tiene hasta una guía de cómo usar LabVIEW en Sistemas de Control, y eso lo hace diferente, porque en español no hay ningún libro que tenga esas ayudas. Todas las ayudas desarrolladas, tanto en LabVIEW, como en Matlab o Simulink, están disponibles en un sitio del libro. También le metí apoyos para la calculadora científica que tiene Texas Instruments, la Voyage 200, y desarrollé programas para resolver problemas con ayuda de la calculadora, porque he visto a muchos alumnos que la tienen, pero la usan para sumar y restar, o sacar cosas muy elementales;  no le sacan el potencial a la herramienta.

Esto ayuda al alumno a que la solución numérica ya no sea el obstáculo, a que trate más de analizar lo que se tiene que hacer; entender las bases Matemáticas, las bases un poco más abstractas, para que sepa qué está haciendo. Si no, acabamos usando las calculadoras o los programas de software nada más picando botones, como si estuviéramos jugando un juego electrónico sin sentido, pues si no entienden los resultados que obtienen,  la respuesta típica es: “pues es lo que me dio la computadora”.

¿Es recomendable que un alumno de primer ingreso tenga el libro para poder entender más del software, no?

Dr.Ricardo: no, de ninguna manera, este es el segundo curso de una serie de tres en el área de Control. Primero viene uno que se llama Ingeniería de Control, que es el enfoque clásico, analógico, contínuo, de lo que es Ingeniería de Control. Después viene la versión discreta, o digital, que es en donde cae este libro, y después viene un laboratorio, donde se aplican los conocimientos de las otras dos materias. Se necesitan antecedentes, no es para el principio. Es como para sexto, séptimo u octavo semestre.

¿La parte más entretenida del libro?

Dr.Ricardo: me gustó mucho hacer los programas de LabVIEW, más que en Matlab.  Por la cuestión interactiva. La ventaja de correrlo en LabVIEW es de que en línea el alumno puede variarle algún parámetro al modelo o al ejemplo que estamos viendo, y entonces ve inmediatamente el efecto, en cambio, en Matlab, también se puede hacer,  pero representa mucho esfuerzo.

Creí más enriquecedor utilizar la herramienta LabVIEW, ya que es una herramienta que se está usando en la industria. Me apoyó muchísimo para el desarrollo original de los programas de LabVIEW, una ex alumna, la Ingeniera Teresa Carlón: ella fue la que me ayudó, una buena parte, en el desarrollo de estos sistemas. Una vez que ya tenía lo básico, lo aplicábamos a problemas específicos. Esto fue muy interesante, muy padre, porque el alumno puede utilizar su criterio observando el fenómeno inmediatamente. Lo ideal sería tener un equipo físico para hacer las pruebas, pero veces no se puede.

Esto de la simulación es bastante instructivo para los alumnos, porque pueden hacer pruebas, cambiar parámetros  y ver los resultados: qué pasa si le cambio esto, qué pasa si le cambio a esto otro, etc.

En Matlab se pueden desarrollar interfaces amigables, pero no me parecen tan fáciles como con el LabVIEW. Además, con LabVIEW se pueden generar ejecutables, para que el alumno puede usarlos sin necesidad de tener el programa en su computadora

Los programas de desarrollo de LabVIEW (VIs) están en forma abierta totalmente, no están en ejecutable. Los alumnos o personas que compren el libro pueden bajar estos programas y los pueden adaptar a lo que quieran: si necesitan correr algo, pueden formar un ejecutable y correrlo independientemente de la plataforma y de si tienen o no LabVIEW.

 ¿Qué área de oportunidad ves en México? ¿Cómo son estas nuevas generaciones de ingenieros, y cuál es su proyección a 5 ó 10 años?

Dr.Ricardo:  pues a mí siempre me ha inquietado que nuestros ingenieros desarrollen más tecnología propia. Es difícil, porque el ambiente dentro de México no está orientado a eso, está orientado a importar tecnología y muchas veces al empresario lo que le importa es ganar dinero, no desarrollar nada. No ve que si desarrolla tecnología, a la larga, es una inversión muy productiva. Esto lo podemos ver en los países desarrollados. Lo que hemos tratado en general aquí en el departamento de Mecatrónica, con los alumnos, es que en las materias que llevan de proyectos de Ingeniería, apliquen lo que han estudiado en la carrera y puedan entonces, a la larga, desarrollar algo propio.

Hemos tenido ya algunos casos de éxito.

A raíz de la materia “Proyectos de Ingeniería”, uno de los equipos que se involucró ha desarrollado su empresa, y ahora están desarrollando nuevos productos para el monitoreo de energía. Otros ya han desarrollado y patentado sus desarrollos. Por ahí es por donde estamos nosotros convenciendo a los alumnos de que ellos tienen la capacidad y el ánimo de hacerlo, están jóvenes, y además, ya existe capital que los pueda apoyar para que se logre esto: para que precisamente desarrollemos tecnología, tengamos más valor agregado a las cosas que hacemos, y no simplemente reproduzcamos lo que otros países hacen. Esto es a lo que le está apostando el Tecnológico con el Programa de Emprendedores. Ahora queremos que este programa sea mucho más orientado hacia la tecnología, porque sí hay mucho emprendimiento, pero en áreas más administrativas y comerciales (lo que sin duda está bien).  Hay una veta muy grande por trabajar, que es en el área tecnológica. Aquí varios profesores han tenido bastante éxito: el Dr. Ponce, el Dr. Bustamante, El Dr. Mantilla, etc. Todos ellos ya han metido patentes, o registros de patentes en trámite, por desarrollos hechos por alumnos en proyectos de Ingeniería; entonces, yo creo que por ahí vamos. Cuesta mucho trabajo, porque sí implica mucha dedicación, y no es rápido, pero hay que empezar. Si todas las universidades se lo propusieran, sería algo muy positivo para todos.

¿Actualmente te encuentras metido en algún proyecto de desarrollo?

Dr.Ricardo: estoy trabajando en un proyecto de energía aquí en el Campus. Es una inquietud que traigo recientemente, de unos pocos años para acá. El área de energía es un área vital para el país y, para el mundo entero, el hacer un uso más racional de la energía. Aquí se lanzó un proyecto, por iniciativa de la Dirección General, sobre supervisión de energía en el Campus: tenemos, en una primera etapa, tres estaciones de supervisión. No son un desarrollo tecnológico en sí, pero sí es un área en donde yo veo que los alumnos pueden contribuir cuando se gradúen de una manera muy significativa, porque se están capacitando en lo que es el uso eficiente de la energía, están viendo los sistemas ya profesionales que se usan para hacer este tipo de supervisión y ven que no es cosa del otro mundo: son cosas que ellos pueden hacer, ellos pueden diagnosticar, que pueden aprender fácilmente con el tiempo. Además de que lo vean como una posibilidad de trabajo futuro, o fuente de trabajo. Todo lo que es el monitoreo y el uso eficiente de la energía, el desarrollar sistemas para visualizaciones, sistemas de supervisión, integrar equipos para lograr ciertas funciones de supervisión, puede sonar a que ya son cosas que existen; pues sí, puede uno ir y pedirle a una empresa grande que lo haga, pero si no pasa uno por la experiencia de hacerlo, entonces la inventiva de crear nuevas cosas no se desarrolla, porque si nada más como viene lo implanto, pues te conviertes en muy buen implantador, pero no vas a desarrollar nada nuevo. Yo sí les pido que se vayan a las bases e investiguen cómo se hace, qué se hace, qué alcance tiene; hay muchísima bibliografía al respecto.

Mi esperanza es que de repente les caiga el veinte y sí hagan algo por el ahorro de energía. Yo creo que es vital para nuestro planeta.

 ¿Tu principal mensaje va enfocado al desarrollo de tecnología para el ahorro energético?

Dr.Ricardo: yo veo un área de oportunidad fenomenal. Que trabajen en áreas de energías renovables, de uso eficiente de la energía; yo creo que muchas oportunidades pueden existir si se hacen integraciones de sistemas. En muchas áreas de la tecnología ya se nos fue el camión. No nos vamos a meter a desarrollar circuitos integrados: nunca lo hicimos, ya no es el momento de hacerlo; pero yo sí creo que en la forma de integrar, ahí está la parte de Ingeniería. Integrar y proponer soluciones novedosas, soluciones nuevas a problemas actuales.

Desde tu enfoque: para México, ¿cuáles son los 3 retos actuales en tecnología?

Dr.Ricardo: el primero:  el desarrollo de tecnología propia.  En el área que sea.  Creo que las universidades, en mayor o menor medida, han tenido éxito: la UNAM y el Poli también lo están impulsando, no es exclusivo del Tecnológico de Monterrey. Nosotros estamos empujando en esa área y hemos tenido éxito, la verdad.

El problema es que se necesita comercializar los desarrollos para que lleguen realmente a tener un impacto en la sociedad. Este yo creo que es un problema fuerte de la Ingeniería. Hay desarrollos muy buenos, hay soluciones muy ingeniosas, pero no todas llegan al público, a la parte de la sociedad que lo requiere, como esperaríamos. Yo creo que ahí hay mucho que hacer.

Otra área muy importante es el área de energía. En particular, en el área de energía eléctrica hay un área de oportunidad enorme, muy atractiva para todos los jóvenes que quieren estudiar una carrera.

El área de energía eléctrica va a ser fundamental en unos pocos años. Hay una escasez de ingenieros eléctricos en el mundo en general, pues es un área que ya no se veía atractiva. Yo creo que es una visión no muy adecuada de la realidad; hay muchas oportunidades para los ingenieros electricistas, por toda la tecnología que está viniendo y la apertura que se está dando en México.

En el mundo se puede ver también que las carreras de ingeniero eléctrico y mecánico electricista son como especies en extinción: es contradictorio que haya mucha demanda en el medio laboral y pocos alumnos estudiando esa carrera. Lo mismo pasa en el área de Telecomunicaciones: en México tenemos la oportunidad de tener bastante relación con empresas grandes de Telecomunicaciones, que nos piden alumnos porque no tienen ingenieros, y tenemos muy pocos alumnos estudiando esta Ingeniería. El problema es cómo motivar a alumnos a estudiar carreras del área dura en general.  Es un problema al que nos enfrentamos en el Tecnológico, que haya recursos humanos para estudiar estas carreras.

¿Para terminar: cuál es una de las satisfacciones más importantes en tu vida?

Dr.Ricardo:  la mayor satisfacción de los que compartimos la profesión de profesor es la de poder influir en la formación de una persona. En otros trabajos hay satisfacciones, lo veo con amigos que trabajaron en grandes empresas y tienen un desempeño muy bueno y brillante. Pero la relación que se establece en la universidad, el vínculo profesor-alumno es muy diferente al que se establece entre jefe-empleado: aquí hay una relación a veces hasta de consejero: la imagen de ese profesor que a mi me influyó porque me cambió la forma de ver la vida, que se convierte en algo a lo que aspiramos, eso yo creo que es lo más satisfactorio, y que se nos reconozca es algo muy gratificante. Probablemente también se dé en las empresas, pero, desde mi punto de vista, la profesión de profesor es la mejor que hay.

Podemos tener un efecto muy importante en la vida de una persona: lo podemos marcar en su vida, para bien o para mal. Entonces, tenemos que también tener mucho cuidado, ser muy éticos y responsables en lo que estamos haciendo, porque en un momento dado, podemos cambiarle la vida a una persona o influir en ella, de alguna forma u otra. En edades más tempranas es más marcado. Las satisfacciones que tenemos como profesores no las paga nada; es muy retador, porque los alumnos son exigentes y a veces son duros, ellos no se tapan la boca, por eso es un reto. Dar una materia que los motive, que los anime, es una forma interesante e importante de trabajar.

Más información:

Dr. Ricardo Fernandez del Busto

Profesor

Departamento de Ingenieria Mecatrónica.

Escuela de Ingenieria y Arquitectura.

Tecnologico de Monterrey, Campus Ciudad de México.

correo-e: ricardo.fernandez@itesm.mx

Tel: (+52) (55) 5483 2199

Enlace intercampus: 80-226-2199.

http://www.itesm.mx

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